Aqui está nuestro mundo de fantasias.

Esperamos que viajeis con nosotras a otro mundo, que os dejeis llevar por lo que Black Girls os ofrece que entreis en nuestras historias y seais parte de ellas.
By Black Girls

viernes, 20 de abril de 2012

Lo siento. Cap.3 y 4(todo lo que perdí)

Lo siento chicos, pero el otro día me equivoque y os puse el capítulo 4, aquí os he puesto el tres y el cuatro.
Cap.3 Ni tu, ni nadie.

Después del castigo, Alex estaba esperándome en el aparcamiento del instituto con su moto.

-¿A dónde vamos?-Le cuestione mientra me subía.

-No se, ¿A dónde quieres ir?-Se viro hacia mí.

-Vamos… ¿Al restaurante La vie?

-Bueno, vale.

Arrancó, y nos fuimos, recuerdo que a ese restaurante iba mucho con mi padre cuando yo era pequeña.

-¿Qué vais a tomar?-Pregunto la camarera.

-Una coca-cola.-Le siguió él.

-Yo igual.

-Oye, ¿Ese muchacho no estaba en el aparcamiento del instituto antes?-Preguntó Alex.

-Si, es verdad.- Alexander tenía razón, ese chico, de nuestra edad más o menos, de estatura media, de pelo rizado negro, no paraba de mirarnos cuando estábamos en el aparcamiento , pero no le hice mucho caso, luego visualice como nos seguía hacia aquí, pensé <<que sería casualidad>>, pero ahora no para de mirarnos.

-Da igual, dejémoslo. ¿Qué tal el castigo? ¿fue divertido?.-Bromeó.

-No, nada divertido. Es la primera vez que me penan, como mi madre se entere…. Me mata.

-A la niña pija, con dientes bonitos, la castigan.-Ironizó.

-Ja-ja-ja, que gracioso.

La camarera nos trajo las bebidas, y nos las tomamos.

Los dos no parábamos de mirarnos.

-¿Tienes novia?-Pregunté, no se porque lo hice.

-No.-Sonrío con una risilla picarona.-Ojala tu no tuvieras novio.-¿Qué quiso decir con eso?

-No se porque, pero presiento que al chico malo le gusto.-me mofee de el.

-Quizás tengas razón, o quizás no, vete tu a saber.

Los dos teníamos las caras muy juntas.

-¿Nos vamos?-Preguntó.

-Vale.

Cuando estábamos en el aparcamiento del restaurante el chico de antes estaba allí, sentí como Alexander también notó su presencia y se acercó a él.

-¡Eh tú!, ¿Por qué nos sigues?-Le pregunto Alex.

El chico se dio la vuelta hacia atrás para a ver si había alguien más allí.

-¿Quién yo?-Contestó al fin.

-Si tú.

Se quedó callado.

-¿Vas a responder?

-Eh…. Yo…

-Eh.. Tu… ¿Qué?

-Me mandaron a seguirles.

-¿Si? ¿Quién?

-No puedo decirlo.-En ese momento Alexander lo cogió por la camisa y con el puño en alto de modo amenazador dijo:

-Dime quien te mandó, porque si no tu vas a pagar por esa persona.

-Fue… Jack Miller.

-¿Jack?-Me apresure a preguntar yo.

-Si Jack, pero por favor no le digáis nada.

-Pero… ¿Por qué Jack te dijo que nos siguiera?

-En verdad me pidió que te persiguiera a ti.

-¿A mí?

-No se creyó que ayer te fueras hacer unas pruebas, o algo así me dijo, y me pidió que te siguiera para ver que estabas haciendo.

-Pues, si no quieres que le digamos a Jack que nos dijiste todo, disle que no hice nada; que fui a mi casa y ya está.

El chico acepto encantado.

-Hasta mañana.-Me despedí, cuando estábamos frente a mi casa.

-Adiós.-Sonrió.

En casa estaba mi madre, que por como iba vestida acababa de llegar de trabajar.

-Hola mi amor, ¿en donde estabas?

-Hola, salí del instituto y decidí dar una vuelta por el campus.-Siempre que mentía dudaba de lo que decía.

-¿Enserio?

Trague saliva.

-De veras.

-¿Qué tal el día? ¿todo bien?-O era yo y me cargo de conciencia, por no haberle dicho que me habían castigado, o ella lo sabía todo.

-Todo fantástico.-Le engañe.

-¿Si? ¿Y que tal el castigo?

-Ah…. El castigo, bien bien.-Fui a salir corriendo, pero entonces….

-Ni se te ocurra dar un paso más.

-Lo siento mamá.

-Que sepas, que estas penada una semana.

-Pero… mamá.

-Dos semanas.-Corrigió.

-No, por favor, que el viernes que viene es el cumple de Jack.

-Y en agosto el mío.-Me contesto.- Se acabo Gabriela, olvídate de esa fiesta, olvídate de Jack, de el chico del hospital, el hijo del director, y ponte a estudiar.

-¡No te soporto, ni a ti ni a mi padre, ni a nadie!, porque ni tú ni nadie sois mis dueños.-Le grité, mientras subía a mi habitación.-¡No te soporto!-Cerré la puerta del cuarto.

Me puse la música, y me quede dormida, pero pude sentir como mi madre entró en la habitación, me dio un beso, y apagó la melodía que venía de mi ordenador.

Me sonó el teléfono algo temprano.

-¿Si? ¿Quién es?-Conteste aturdida.

-Soy yo Jamie.

-Pero ¿tu sabes la hora que es?

-Si, las 6 y media.

-Anda, déjalo, ¿Qué paso?

-Samantha, es la nueva capitana del equipo de animadoras.

-¿Qué?-Me levante del grito que pegue.

-Como oyes.

-No puede ser, enserio, dime que es mentira, o que todavía estoy durmiendo y es una pesadilla.

-Lo siento pero es verdad. Te dije, que se iba a querer aprovechar de tus ausencias.

-¿Qué voy hacer Jamie?

-No sé, pero al menos seguro no se atreverá a echarte.

-No, no que va.

-Después nos vemos, no te preocupes, te quiero.

Me levante y fui al baño, mi madre estaba abajo haciendo el desayuno.

-Gabriela, baja por favor.-Me solicitó.

-Vale.-Bajé.

Me hizo un gesto con la mano como para que la acompañara, hacia el salón, y me senté en el sillón, y ella en su butaca favorita.

-Mi niña linda, se que esta pasando por un mal momento, esa época en la que crees que todo el mundo esta contra ti, la adolescencia, pero por favor entiéndeme a mi también, te adoro con todo mi corazón, y eres lo único que tengo, y no quiero que nunca me dejes sola, por eso a veces puede que sea muy protectora.

-Mamá jamás vas a estar sola, siempre que yo este en este mundo, ¿Te acuerdas cuando yo era pequeña, y te hice prometer que nunca te ibas a morir, y me ibas a dejar?-En ese momento empecé a imaginarme con mis dos coletitas a los lados, toda enana, haciéndoselo jurar.

-Si, claro.-Rió.

-Pues yo te hago la misma promesa.

-Vale.-Juntamos nuestros dos dedos meñiques y los entrelazamos haciendo la promesa.-Te adoro.-Nos abrazamos.

-Mamá, tengo que decirte algo…-Le conté que me habían echado del equipo.

-¡Oh mi amor! Que mal, pero seguro que dentro de poco vuelves hacer tu otra vez.

-Eso espero.-Le seguí suspirando.

-Y ahora será mejor que te vayas a vestir.

Mi madre era un sol, yo no se como puede aguantar a veces mis impertinencias.

Estaba en el instituto, poniendo los libros en la taquilla, y entonces….

-¿Qué haces?, ¿Cómo te atrevas a mancharme así?

Samantha, me había tirado un batido encima, no la soporto, será subnormal esta tía.

-Uy, lo siento.-Ironizó.

-Te lo juro, te voy…

-¿Me vas a qué?

En ese momento me abalancé sobre ella y ambas empezamos a pegarnos, y no se como aparecimos en el despacho del director, la dos sentadas frente a él.

-¿Quién empezó?-Preguntó.

-Ella.-Contestamos a coro señalándonos una a la otra.

-Como supongo que no os vais a poner de acuerdo, las dos estáis castigadas, sin estar en los partidos de las semanas que queda del mes.

-Pero….-Le seguimos.

-Pero nada, y se acabó.-Finalizó la conversación.-Y ahora ir a clase.

Cuando salimos.

-¿Sabes que soy la nueva capitana del equipo no?-Me restregó.

-Si lo sé, pero no lo serás por mucho tiempo.

-Ya veremos.

Cap. 4 Ni princesa, ni nada…

Mi madre y yo en estas semanas estábamos más unidas, pese a su trabajo y yo a mis estudios.

Alexander, había entrado al equipo de fútbol, y Jack y él, se caían mejor, hablando de Jack, me pidió perdón, por haber fumado aquel día, y me dijo que fue la primera y última vez que fumaría. Hoy era su cumple.

Samantha, todavía seguía siendo la capitana, y me dejaba seguir allí, pero como le diera un trabe seguro me echaría.

Cuando llegué a casa después del instituto, decidí convencer a mi madre haber si me dejaba ir.

-Mami…¿Puedo ir al cumple de Jack?

-mmm…. Porque has sacado buenas notas, te dejo ir.

-Ay mamá te quiero.-La abracé.

-Si, si, para lo que te interesa.

Subí arriba corriendo, y empecé a rebuscar en el armario, no tenía nada que ponerme.

-¿Vamos de compras?-Preguntó mi madre que estaba detrás de mí.

-Si, por supuesto.

Estábamos en el centro comercial sin saber que comprar, hasta que pase por el escaparate de mi boutique favorita, ese vestido era perfecto, mágico, único, muy caro, pero merecía la pena.

-Hija, ¿has visto el precio?

-Mamá, please.

-Cógelo, anda, pero….

-Te quiero.-La besé.

El traje era de Versace color dorado, con detalles negros, su tela era de seda y lo combine con unos zapatos de tacón abotinados del mismo color negro.

Cuando llegue a casa deje que mi madre me maquillara ya que era fantástica, me puso una sombra de ojos oscura y los labios me los pintó con un gloss color rosa.

-A ver mírame.-Me dijo.-Estas guapísima.

-Oh, gracias.-Le conteste mientras me terminaba de lisar el pelo.

-No llegues más tarde de las doce.

-Mami, a las doce es cuando empieza de verdad la fiesta.

-Pues por eso, es broma, te dejo hasta las dos, más tarde no.

-Vale.

-¿Con quien vas?

-Con Jamie, que estará a punto de llegar.

Cogí la ropa y me vestí, luego Jamie vino.

-Que guapa Gabriela, ¡dios mío!-Opino en cuanto abrí la puerta.

-¿Enserio?, ¿Tu crees?

-De veras, hola señora Leighton.-Saludo a mi madre.

-Hola Jamie, ¿Qué tal estas?

-Bien, ¿y usted?

-Muy bien.-Sonrió mi madre, en ese momento el padre de Jamie tocó la pita.-Mejor que os valláis, pasáoslo bien.

-Hasta luego mamá.-La bese.

-Adiós mi vida.

Llegamos a la fiesta, cuanta gente había.

-Woo, que multitud de personas.

-Ni que lo digas Jamie.

-Mira, mira, ahí está tu novio.

-Hola Jack, felicidades, aunque ya se que te lo dije en el instituto.

-Hola mi amor.-Me beso.-Hola Jamie.

-Hola.-Sonrió.-Felicidades.

-Gracias.-Le imito él.

-Bueno chicos, yo os dejo y me voy a ligar.

-Anda vete, y liga mucho.

-Estas guapísima princesa.-Me dijo Jack.

-Muchísimas gracias mi príncipe.

-Oye, me voy para allá que los chicos me esperan, pásatelo bien.

Estaba sentada en un rincón con una cerveza en la mano, aunque yo no eran de esas de las que bebían.

-Hola hermosa.-Me dijo al oído una voz conocida.

-Hola Alex.

-¿Qué tal estas?

-Bueno… bien ¿y tu?

-Bien, espera, ¿estoy viendo bien? ¿es la niña pija con una cerveza?

-Si, estas viendo bien.-Le conteste mientras me reía.

-Pues déjame un poco.-Me quito el vaso de la mano.-Mmm…. Está rica.

-¿Quieres bailar?-Le pregunte.

-Bueno vale.

Fuimos a la pista, y estábamos bailando, pasándolo bien, pero Jack no estaba por ahí lo cual me resulto raro, pero aún más
que Samantha tampoco, ¿Estarían juntos, o era pura casualidad?

-Oye, ahora vengo voy al baño.-Le mentí a Alex.

-Vale, te espero.

Le pregunte a los chicos del equipo si lo habían visto, pero me dijeron que no, luego fui a la habitación de la planta de arriba de casa de Jack, entré en su cuarto pero no estaba, a continuación me dirigí a la habitación de sus padres y allí estaba con Samantha pude visualizar sus cuerpos entrelazados y desnudos.

-¡Jack!-Grite.

-Gabriela, todo tiene una explicación…. Dame un momento.-Intento tranquilizarme, mientras se vestía.

-¿Cómo pudiste hacerme esto?-Le pregunte llorando.

Samantha se levantó, cogio su ropa y salió de la habitación.

-Lo siento mucho Gabriela, perdóname.

-¿Desde cuando estas con ella?

-Desde….

-¿Desde cuando?-Le volví a gritar.

-Desde hace uno o dos meses.

-Te odio, no me vuelvas hablar, sabías que no la aguantaba, y tenías que engañarme con ella, justamente ella.

-Yo….

-Tu nada, no te quiero volver a ver.

Salí de allí corriendo, para que no le diera tiempo a ver ni una lagrima más en mi cara.

-¿Que te pasa?-Me pregunto Alex, que salio detrás de mi al verme salir de la casa.

-Nada déjame, por favor.

-Dime que te pasa.

-Que no me pasa nada joder.-En ese instante me eche a llorar, y Alex me pego a él.

-¿Te quieres ir?

-Si, sácame de aquí.

Mientras fuimos a coger su moto, le conté lo sucedido.

-Adiós.-Se despidió cuando estábamos en mi casa.

-Hasta el lunes.

-¿Por qué nunca dices adiós?-Me cuestiono, mientras se bajaba de la moto, me quitaba los zapatos de tacón, y nos sentábamos en la acera de al frente.

-Porque esa palabra me parece un hasta nunca, y no me gusta.

-A, es una buena teoría.-Me siguió.

-Bueno, si.

-Oye, ¿que vas hacer mañana?

-Nada.

-Ah.

-¿Me querías invitar a ir a algún sitio?

-No sé… quizás.

-Pues hasta mañana, ven a las 11:00.

-¿Es una cita?-Pregunto.

-Ya veremos.

Entre en mi casa despacio, por si mi madre estaba dormida pero estaba en salón viendo el televisor.

-Hola mi vida, ¿Qué haces aquí tan pronto?

-Me enfade con Jack, me puso los cuernos.

-¿Cómo? ¿Jack?

-Si, Jack, el desgraciado ese.

-¿Y con quien viniste?

-Con Alexander.

-Ah, Gabriela, ese chico no me gusta mucho.-Mi madre siempre me daba su opinión sobre los chicos con los que estaba.

-¿Por qué?

-Porque, no se, parece un gamberro, o algo parecido.

-Mamá por favor…. Que yo no ando buscando un príncipe, que ya tuve bastante con Jack.

-A mi Jack si me gustaba, pero lo que te hizo no esta bien.

-Bueno mamá, me voy a dormir, que quedé con Alex mañana.

-Buenas noches mi vida.

-Igualmente.-Le desee mientras salía del recibidor.

Las diez y media ¡dios! Se me ha hecho tarde.

Fui a mi armario corriendo, cogí unos pantalones vaqueros cortos, una blusa azul, y mis vans negras, me hice una coleta y cogí mi RayBan Wayfarer a juego con mis vans.

Sentí la moto de Alexander y salí corriendo.

-Hasta luego mamá.

-Adiós mi amor.

-Hola Gabriela.

-Hola,¿Hacia donde vamos?

-Ya veras.

martes, 10 de abril de 2012

Cap 3 (todo lo que perdí...)

Cap. 3 Ni princesa, ni nada…

Mi madre y yo en estas semanas estábamos más unidas, pese a su trabajo y yo a mis estudios.

Alexander, había entrado al equipo de fútbol, y Jack y él, se caían mejor, hablando de Jack, me pidió perdón, por haber fumado aquel día, y me dijo que fue la primera y última vez que fumaría. Hoy era su cumple.

Samantha, todavía seguía siendo la capitana, y me dejaba seguir allí, pero como le diera un trabe seguro me echaría.

Cuando llegué a casa después del instituto, decidí convencer a mi madre haber si me dejaba ir.

-Mami…¿Puedo ir al cumple de Jack?

-mmm…. Porque has sacado buenas notas, te dejo ir.

-Ay mamá te quiero.-La abracé.

-Si, si, para lo que te interesa.

Subí arriba corriendo, y empecé a rebuscar en el armario, no tenía nada que ponerme.

-¿Vamos de compras?-Preguntó mi madre que estaba detrás de mí.

-Si, por supuesto.

Estábamos en el centro comercial sin saber que comprar, hasta que pase por el escaparate de mi boutique favorita, ese vestido era perfecto, mágico, único, muy caro, pero merecía la pena.

-Hija, ¿has visto el precio?

-Mamá, please.

-Cógelo, anda, pero….

-Te quiero.-La besé.

El traje era de Versace color dorado, con detalles negros, su tela era de seda y lo combine con unos zapatos de tacón abotinados del mismo color negro.

Cuando llegue a casa deje que mi madre me maquillara ya que era fantástica, me puso una sombra de ojos oscura y los labios me los pintó con un gloss color rosa.

-A ver mírame.-Me dijo.-Estas guapísima.

-Oh, gracias.-Le conteste mientras me terminaba de lisar el pelo.

-No llegues más tarde de las doce.

-Mami, a las doce es cuando empieza de verdad la fiesta.

-Pues por eso, es broma, te dejo hasta las dos, más tarde no.

-Vale.

-¿Con quien vas?

-Con Jamie, que estará a punto de llegar.

Cogí la ropa y me vestí, luego Jamie vino.

-Que guapa Gabriela, ¡dios mío!-Opino en cuanto abrí la puerta.

-¿Enserio?, ¿Tu crees?

-De veras, hola señora Leighton.-Saludo a mi madre.

-Hola Jamie, ¿Qué tal estas?

-Bien, ¿y usted?

-Muy bien.-Sonrió mi madre, en ese momento el padre de Jamie tocó la pita.-Mejor que os valláis, pasáoslo bien.

-Hasta luego mamá.-La bese.

-Adiós mi vida.

Llegamos a la fiesta, cuanta gente había.

-Woo, que multitud de personas.

-Ni que lo digas Jamie.

-Mira, mira, ahí está tu novio.

-Hola Jack, felicidades, aunque ya se que te lo dije en el instituto.

-Hola mi amor.-Me beso.-Hola Jamie.

-Hola.-Sonrió.-Felicidades.

-Gracias.-Le imito él.

-Bueno chicos, yo os dejo y me voy a ligar.

-Anda vete, y liga mucho.

-Estas guapísima princesa.-Me dijo Jack.

-Muchísimas gracias mi príncipe.

-Oye, me voy para allá que los chicos me esperan, pásatelo bien.

Estaba sentada en un rincón con una cerveza en la mano, aunque yo no eran de esas de las que bebían.

-Hola hermosa.-Me dijo al oído una voz conocida.

-Hola Alex.

-¿Qué tal estas?

-Bueno… bien ¿y tu?

-Bien, espera, ¿estoy viendo bien? ¿es la niña pija con una cerveza?

-Si, estas viendo bien.-Le conteste mientras me reía.

-Pues déjame un poco.-Me quito el vaso de la mano.-Mmm…. Está rica.

-¿Quieres bailar?-Le pregunte.

-Bueno vale.

Fuimos a la pista, y estábamos bailando, pasándolo bien, pero Jack no estaba por ahí lo cual me resulto raro, pero aún más que Samantha tampoco, ¿Estarían juntos, o era pura casualidad?

-Oye, ahora vengo voy al baño.-Le mentí a Alex.

-Vale, te espero.

Le pregunte a los chicos del equipo si lo habían visto, pero me dijeron que no, luego fui a la habitación de la planta de arriba de casa de Jack, entré en su cuarto pero no estaba, a continuación me dirigí a la habitación de sus padres y allí estaba con Samantha pude visualizar sus cuerpos entrelazados y desnudos.

-¡Jack!-Grite.

-Gabriela, todo tiene una explicación…. Dame un momento.-Intento tranquilizarme, mientras se vestía.

-¿Cómo pudiste hacerme esto?-Le pregunte llorando.

Samantha se levantó, cogio su ropa y salió de la habitación.

-Lo siento mucho Gabriela, perdóname.

-¿Desde cuando estas con ella?

-Desde….

-¿Desde cuando?-Le volví a gritar.

-Desde hace uno o dos meses.

-Te odio, no me vuelvas hablar, sabías que no la aguantaba, y tenías que engañarme con ella, justamente ella
-Yo….

-Tu nada, no te quiero volver a ver.

Salí de allí corriendo, para que no le diera tiempo a ver ni una lagrima más en mi cara.

-¿Que te pasa?-Me pregunto Alex, que salio detrás de mi al verme salir de la casa.

-Nada déjame, por favor.

-Dime que te pasa.

-Que no me pasa nada joder.-En ese instante me eche a llorar, y Alex me pego a él.

-¿Te quieres ir?

-Si, sácame de aquí.

Mientras fuimos a coger su moto, le conté lo sucedido.

-Adiós.-Se despidió cuando estábamos en mi casa.

-Hasta el lunes.

-¿Por qué nunca dices adiós?-Me cuestiono, mientras se bajaba de la moto, me quitaba los zapatos de tacón, y nos sentábamos en la acera de al frente.

-Porque esa palabra me parece un hasta nunca, y no me gusta.

-A, es una buena teoría.-Me siguió.

-Bueno, si.

-Oye, ¿que vas hacer mañana?

-Nada.

-Ah.

-¿Me querías invitar a ir a algún sitio?

-No sé… quizás.

-Pues hasta mañana, ven a las 11:00.

-¿Es una cita?-Pregunto.

-Ya veremos.

Entre en mi casa despacio, por si mi madre estaba dormida pero estaba en salón viendo el televisor.

-Hola mi vida, ¿Qué haces aquí tan pronto?

-Me enfade con Jack, me puso los cuernos.

-¿Cómo? ¿Jack?

-Si, Jack, el desgraciado ese.

-¿Y con quien viniste?

-Con Alexander.

-Ah, Gabriela, ese chico no me gusta mucho.-Mi madre siempre me daba su opinión sobre los chicos con los que estaba.

-¿Por qué?

-Porque, no se, parece un gamberro, o algo parecido.

-Mamá por favor…. Que yo no ando buscando un príncipe, que ya tuve bastante con Jack.

-A mi Jack si me gustaba, pero lo que te hizo no esta bien.

-Bueno mamá, me voy a dormir, que quedé con Alex mañana.
-Buenas noches mi vida.
-Igualmente.-Le desee mientras salía del recibidor.

Las diez y media ¡dios! Se me ha hecho tarde.
Fui a mi armario corriendo, cogí unos pantalones vaqueros cortos, una blusa azul, y mis vans negras, me hice una coleta y cogí mi RayBan Wayfarer a juego con mis vans.

Sentí la moto de Alexander y salí corriendo.

-Hasta luego mamá.

-Adiós mi amor.

-Hola Gabriela.

-Hola,¿Hacia donde vamos?

-Ya veras.

domingo, 8 de abril de 2012

Cap 2 (Todo lo que perdí...)

Cap. 2 Siempre todo es igual.

-Ay, mira esta llamando, toma.-Me tendió mi madre el brazo con el móvil.

-Hola Gabriela, ¿Qué tal estás?-Me pregunto mi padre.

-Bien, ¿Cuándo vienes?

-Iré en Mayo o Junio.

-¿Y mi cumple?

-Mi amor, sabes que estoy muy liado, te juro que te recompensaré.

-¿Sabes? Que te den, siempre haces lo mismo, con razón mamá te dejo.-Le respondí con ira.

-Ga….-Le colgué el teléfono.

-¿Qué paso hija? ¿Por qué le dijiste a tu padre esas cosas?

-Por que no va estar otro año más en mi cumple.

-Pero….

-Pero nada mamá, siempre hace lo mismo, yo no le importó, solo le preocupa se estúpido trabajo.

A mi madre no le gustaba que yo hablara así de mi padre, pero es que siempre es lo mismo, mi madre en el fondo le seguía queriendo, pero estar sola todo el día no hay quien lo sufra.

-Pasé.-Interrumpió en mi cabeza la voz de mi madre.-Hola doctor.

-Buenos días. ¿Qué tal estas jovencita?

-Mucho mejor.-Le conteste, incorporándome en la cama.

-Bueno, ahora quiero hablar contigo, no me quiero volver a enterar de que no estas comiendo, porque si no vas a tener que ir a un psicólogo.

-Vale doctor.-Le seguí.

-Yo creo que después ya te puedes ir.-Terminó.

Mi madre salió junto con él.

Estuve unos minutos sola, esperando a que alguien viniera hacerme compañía y me sacara de este agujero de aburrimiento.

Sentí el ruido de la puerta, y ví que asomaba la cabeza de Alexander.

-Hola Gabriela, ¿Estas mejor?

-Hola, si gracias. Por cierto, ¿En el instituto no te vas apuntar a ningún equipo?

-Creo que si, al de fútbol.

-¿Fútbol?-Le grite con los ojos abiertos de par en par.

-Si, fútbol, ¿Por qué pones esa cara?

-No, por nada, ¿Sabes que mi novio, Jack es el capitán del equipo?

-Si, lo se, pero si lo dices porque no me va a dejar entrar por lo de antes, te recuerdo que mi padre es el director, aunque no le voy a pedir a él nada, soy bastante mayorcito para hacer las cosas por mi solo.

-Yo te aviso, Jack te va hacer la vida imposible, y más si eres bueno jugando.

-Será al revés niña pija, yo no le temo a nada ni nadie.

-Lo que tu digas.-Le respondí con cara de indiferencia.

-Mejor…., ¿Por qué no cambiamos de tema?

-Por mi bien.

-Háblame de ti.

-No hay mucho que contar, mejor háblame tu de ti.

-¿Qué quieres saber?

-¿Cuántos años tienes? ¿En donde vivías? ¿Qué quieres ser de mayor?…. No se que más.

-Tengo 16 años, vivía en Nueva Jersey, de mayor quiero ser…. Modelo de calzoncillos.-En ese momentos los dos nos empezamos a reír.-Sería un delito que alguna chica se muriese sin ver a este bombón.

-Que creído.

-No te voy a mentir lo soy.-Dijo riéndose, la verdad era el único que me había sacado una sonrisa hoy.-Que dientes más bonitos tienes.-Me confeso, no era el único que me lo había dicho.

-Gracias.-Le conteste sonrojada.

-¿Mañana que vas hacer?

-Nada…

-¿Te gustaría venir a dar una vuelta conmigo?

-Bueno vale.

Alexander y yo nos pasamos la mitad del día riendo y hablando, ese chico tenía algo, algo que me atraía, quizás eran sus ojos color azul cielo, o sus labios bien formados, su pelo color castaño, o su faceta de chico malo, no se lo que era, pero me tenía engatusada.

-Alex, vamos.-Dijo Andrew, asomando la cabeza por la puerta de la habitación.

-Gabriela, vete vistiéndote.-Me dijo mi madre que acaba de llegar junto al nuevo director.

Llegué a casa, mi madre me preparo una sopa para cenar, mi padre no paraba de llamar y Jack también.

Siempre en mi cabeza venía la misma pregunta, ¿Amaba a Jack?, ¿o solo estaba con el, por que es lo que todo el mundo quería?, ¿Gabriela Miller?, ¿Sonaba eso bien?

Me quede dormida, sobre las doces de la noche o algo así.

-Gabriela, ¿Otra vez tarde? Corre.

-Ya voy, ya voy.-Le respondí con la voz algo quebrada.

Hoy pasaba de ponerme el uniforme de las animadoras, así que cogí mis pantalones vaqueros, mis converse, una blusa amarilla, y cogí la chaqueta de Jack.

Mi madre me llevo al instituto, después de desayunar.

-Hasta después hija, ¡Ah!, que por poco se me olvida hoy llegare más tarde, que tengo que hacer cosas en la revista.

-Hasta luego.-Le seguí saliendo del coche.

Estaba en clase, no se en donde tenía la cabeza, estaba en todos lados, menos en donde tenía que estar, estaba muy cansada, mi padre me la había jugado otra vez, y ahora dudo que me gusté Jack.

-Señorita Rosenberg.-Eso era a mi.

-¿Si?-Pregunte desconcertada.

-¿Me va a responder lo que le pregunte?

-¿El qué?

-Déjelo, y que sepa que esta castigada después de clase.-Después de clase no, había quedado con Alex.

-Mmm…., ¿Por qué?

-¿Le parece poco no estar atenta?

-Lo siento señorita Edwin.

-No lo sientas, y atiende, sus notas están bajando, y como seguí así, va a repetir. Ah, y que sepa que después voy a llamar a su madre.-Mi madre no….

-¿Puedo ir al baño?

-Vaya.

Salí de allí corriendo, no quería estar ahí ni un segundo más, fui al patio a tomar el aire, y me encontré con Jack y otros más que estaban fumando <<¿Qué estaba haciendo Jack?>> pensé.

-Hola Gabriela, ¿En donde te metiste ayer?-Se abalanzó sobre mi en cuanto me vio.

-Me tuve que ir hacer unas pruebas.-Le mentí.-¿Y tu que haces fumando?, apestas.-Le dije en voz baja.

-¿Quieres?.-Me invitó.

-No, ¡Tu estas fatal!, como se enteren tus padres.

-No tienen porque enterarse.-Me acerco a él.

-Por favor Jack, vete a clase.-Le seguí alejándome.

-¿Y que haces tu fuera del aula?

-Yo iba al baño y te vi, por cierto toma tu chaqueta.

-Hoy no me has dado un beso.

-Ni te lo voy a dar así como estas.

-Eres una idiota.

-Hasta después.

-El viernes que viene es mi cumpleaños, voy a montar una fiesta, acuérdate.-Me gritó.

¿Qué hacia este tío?, de verlo se me quitaron hasta las ganas de coger aire. Volví a clase, ¿Qué iba a hacer con Jack?

A la hora de comer, fui con mi mejor amiga Jamie, al contarle lo de “mi novio” se quedó con la boca abierta.

-¿Enserio Gabriela?

-Enserio, ni yo todavía me lo creo.

Sentí como en ese momento alguien me tapó los ojos.

-¿Quién soy dientes bonitos?-Pregunto.

-Hola Alexander.-Le respondí virándome hacía atrás.

Vi que Jamie no salía de su asombro, entonces me tiro del brazo y me dijo al oído:

-¿Ese no es con el que te tropezaste ayer?

-Si, después te cuento-Le murmure.

-¿Sigue en pie lo de está tarde?-Nos interrumpió.

-No, estoy penada, pero quizás mañana podemos salir, o bueno después del castigo.

-¿Tu penada? ¿Y el ensayo?-Preguntó Jamie, con los ojos bien abiertos.

-Si estoy penada, creo que hoy os tendréis que buscar la vida el equipo igual que ayer.

-Gabriela, yo que tu no estaría tan tranquila, te recuerdo que Samantha esta compitiendo para quitarte el puesto, y si puede también a tu novio.

-Bueno, yo me voy, hasta después si algo.-Dijo Alexander.

-Que guapo es, si tu no lo quieres me lo pido yo.-Comentó Jamie, cuando él estaba a lo lejos.

Nuevo Libro Cap 1 (Todo lo que perdí....)

Cap. 1 ¿Quién es ese?

-¡Gabriela baja! ¡Gabriela despiértate!-La pesada de mi madre me gritaba desde abajo.

-Que ya va.-Le seguí.

Me llamo Gabriela tengo 15 años, soy alta, bueno, mido 1´70 por ahí, tengo los ojos color miel, soy morena, de pelo color avellana, mi vida es fantástica, genial, fenomenal.

Mi madre se llama Estelle Leighton y es una gran periodista, esta separada de mi padre desde hace un año. Mi padre Damien Rosenberg es un rico empresario que se pasa todo el día viajando.

Voy al instituto Monitt Windsor en Nueva York, soy la capitanía de las animadoras y mi novio es el capitán del equipo de fútbol se llama Jack Miller.

-¡Gabriela baja ya!-Volvió a gritar mi madre.

Cogí la falda y la blusa de las animadoras, deje la chaqueta como siempre, ya que me gusta que Jack me deje su chaqueta del equipo.

-Vas a volver a llegar tarde.

-Que si mamá.-En ese momento cogí mi ipod y me coloqué los auriculares y me puse a oír música.

Me llevó al instituto.

-Adiós, que pases un buen día.-Me despidió como todas las mañanas.

-Igualmente.

Estaba caminando hacia las escaleras, cuando sentí que alguien entrelazabas sus manos por mi barriga, me viré y era él, Jack.

-Buenos días princesa.-Me saludo.

-Buenos días mi príncipe ¿Qué tal estas?

-Bien, ¿y tu?

-Bien, aunque tengo un poco-mucho de frío.

-Toma mi chaqueta.-Me dijo con esa sonrisilla que tanto me gustaba.-Oye el viernes mis padres se van de viaje, y me preguntaba si te querías quedar….

-Bueno…. No sé.-Le respondí insegura.-Por ciento me voy que ya llegó tarde, después hablamos.-Le besé y salí corriendo para que no le diera tiempo articular palabra.

Toqué en la puerta de la clase.

-Vuelve a llegar usted tarde señorita Rosenberg.-¡Que

pesado era! No aguantaba a ese profesor.

-Lo siento señor Pitbull.-Me disculpé mientras me dirigía a mi sitio, y toda la clase se reía, pero….¿Qué había dicho? Le llame señor pitbull, así era como todos lo llamábamos a escondidas de él.

-Gabriela Rosenberg, al despacho del director.

<<La cagué>> pensaba yo de camino a dirección.

-Hola.-Dije mientras entraba en el despacho, ese no era el director Spielberg.

-Hola señorita, ¿le puedo ayudar en algo?-Me contestó un hombre muy apuesto.

-Si, ¿En donde está el director Spielberg?

-¿No se ha enterado?, el ya se jubiló, yo soy el nuevo director.

-¿Usted? ¿Enserio?, perdón por el atrevimiento, pero ¿Cuántos años tiene?

-Si, enserio, tengo 30 años, pero ahora bien, ¿Por qué esta aquí?

-Mmm…-Le conté lo sucedido.

-Bueno, pues hoy por ser mi primer día te perdono, pero que no se vuelva a repetir por cierto,¿Cómo te llamas?

-Gabriela…-Le contesté tímidamente, pero sí yo no soy tímida.-Gabriela Rosenberg.

-Encantado yo soy Andrew White, y ahora vaya a clase, y no
le diga al señor “pitbull” como lo llaméis que la deje sin castigo.

-Vale.-Salí dando saltitos,”irónicamente claro”.

Fui a clase y me quedé afuera hasta que sonó el timbre.

Cuando toco entre en clase cogí mi maleta y me dirigí al aula de naturales, en ese momento en el que todo el mundo estaba

en el pasillo hablando me tropecé con alguien, sentí todas las miradas puestas en mí, esperando la reacción de Gabriela.

-¿Eres idiota?, ¿Por qué no miras por donde vas?

-¿Y por que no miras tu por donde vas?-Cualquiera que estaba allí se quedó con la boca abierta, al ver como me habló, ese chico.

En ese momento apareció Jack.

-¿Qué haces?, ¿Cómo te atreves a contestarle así a mi novia?-Le pregunto empujándolo.

-Pues abriendo la boca, y hablando.-Jack le fue a pegar, pero yo lo agarré.

-Vamos, déjalo.-Le dije.

-Esto no se va a quedar así.-Le amenazó mi novio.

-Como quieras.-Sentencio él.

Jack me acompaño a la clase.

-¿Quién era ese?-Me pregunto de camino allí.

-No tengo ni idea, me da que es nuevo.-Le respondí.

-Tendrá que serlo, porque para hacerse el gallito como lo hizo….

-Supongo….

-Pues me parece que hay que enseñarle al nuevo quien manda aquí.-Me siguió Jack.

-¿Qué le vas hacer?

-Yo nada, los del equipo si, bueno, será mejor que entres en clase.-En ese momento me pegó a el y me besó.

-Hasta después.-Me despegué y entre.

-Gabriela, vuelve a llegar tarde.-Todos los profesores la tenían cogida hoy conmigo.

-Lo siento, señorita Petterson.

-Siéntese.

Me pase toda la clase pensando en quien podía ser ese chico, seguro era nuevo, nadie antes me había hablado a mí así.

Sonó el timbre me di cuenta, gracias al jaleó que se formaba en los cambios de hora, porque si no…

Me fui a la cafetería del instituto a comprarme una botella de agua, ya que me encontraba algo fatigada, y entonces me encontré con el chico de antes sentado en una mesa de allí.

-Hola.-Saludé sin ganas.

-Hola.-Me repitió.

-¿Eres nuevo?-Le pregunté casi sin mirarle.

-Si, me gustan que me miren a la cara cuando me hablan.

-Y a mi me gustan muchas cosas y me aguanto.

-Relajadita, niña pija.-Me siguió.

-¿Pero que dices? Tu a mi no me hables así.

-¿O que?, ¿me va a pegar el machito de tu novio?

En ese momento apareció el nuevo director.

-Alexander ¿Qué haces aquí?, tu primer día de clase y ya te las estas saltando….-Le dijo Andrew.

-¡Ay, déjame! Andrew-Le contestó él de mala manera.

-Alexander, no me hables así, y llámame papá, que para algo soy tu padre. Y usted señorita Gabriela ¿Qué hace aquí?

-Comprando una botella de agua, que me encuentro algo mal.

-¿Qué le ocurre?, esta muy pálida.

En ese momento todo me dio vuelta, y sentí como caía sobre los brazos de Andrew y Alexander, que se echaron hacia mí.

-¿Estas bien?-Me pregunto el director.

-¿En donde estoy?

-En el hospital.-le siguió Alexander.

-¿Y mi madre?

-Ya venía en camino, no tardara, se lo notaba muy preocupada.

-¿Qué me paso?

-Que te desmayaste, porque al parecer no has comido mucho durante estos días.

-Ah.-Fue lo único que me salio.

-¿No estas comiendo?

-Si, pero…. Es que en estos días me he tenido que cuidar porque dentro de poco son los partidos y eso.

-Ese no es motivo para no comer.-Continuó Andrew.

-Por favor, no me des el sermón que mi madre me lo dará ahora.

-Bueno… yo me voy a tomar un café ¿Te vienes Alex?

-No.
-¿Eres el hijo del director?-Me abalancé a preguntarle en cuanto el directo salio para afuera.

-Si eres lista, te habrás dado cuenta que sí.

-¿Y por que parece que os odiáis?

-Nada, porque yo vivía con mi madre, y según ella estoy echo un gamberro y cree que mi padre me meterá en cintura.

-Tiene razón tu madre.

-Cállate niña pija.

-¿Pero por que me llamas niña pija?

-¿Es que acaso no lo eres?

-Tu no sabes nada de mi vida.-Le respondí molesta.

-Adiós, que te mejores.

-No le digas nada, a mi novio.

-No le diré nada.-Me dijo mientras salía.

Al rato llego mi madre, casi que prefería que no hubiera llegado.

-Mi amor ¿Estás mejor?, ¿tienes que comer?, que sepas que te voy a estar vigilando…

-¿Y papá?-Le corté.

-El está todavía en Europa.

-¿Y sabe que estoy en el hospital?

-Bueno…. No me cogía el móvil, así que le deje un mensaje, cuando lo miré se enterara.
-Vale

lunes, 17 de octubre de 2011

Nuevo Blog, ¡no os austeis! http://smilealwayslove.blogspot.com/

Chic@s al final no vamos a hacer lo de las dos seciones esto se va a quedar solo para historias y hemos creado un nuevo blog para contaros cosas sobre famosos, algo que veamos y nos gustes,música, etc... el blog se llama así http://smilealwayslove.blogspot.com/ mirenlo seguro os gustara y si os mola uniros.
By Black Girls.

viernes, 14 de octubre de 2011

¿Que pensais de esto?

Hola Girls and Boy, os avisamos que vamosa tener dos seciones las de historias y las de cosas de cosas interesantes, de risa, que llame la atención famosos, etc.
By Black Girls.

Lala's Teddy Bear

Hola chicos y chicas mirad el blog Lala's Teddy Bear es de una amiga del instituto. Sentimos no haber escrito pero hemos estado muy liadas.
Black Girls.

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Preguntas?

Si quereis preguntarnos algo escribid a blackholenovel@gmail.com, podeis pedir un adelanto de cualquier historia, darnos vuestras opiniones, preguntas sobre las historys cualquier pregunta o duda a esa direccion.
By Black Girls.
Peace and Love

sábado, 24 de septiembre de 2011

Wherever are you soul autoras

Lo sentimos chicos/as que no haigamos publicado ningún otro capitulo de wherever are you soul, pero es que hemos tenido poca inspiración en estos días yt más ahora que empieza el instituto, gracias por visitar nuestro blog y leer nuestras historias.
By Black Girls. "Comenten"

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Sirio (Cap.8)

Cap. 8 No lo aguanto (Contado por Ethan)

En cuanto termine de hablar con Kate subí a mi habitación y de la impotencia tan grande que sentía por no poder sacarla de allí, le pegué un puñetazo al espejo, entonces apareció Duncan.
-Hola, ¿estas enfadado?-Pregunto con tono burlativo.
-Si, y mucho, ¿Por qué?
-Oh, que miedo el demonio esta enfadado.-Cuando dijo eso lo cogi por lo que quiera que llevase y le fui a pegar un puñetazo.
-Atrévete a pegarme y mueres.-Me amenazo.
-No lo hagas Ethan.-Grito Alex, mientras me agarraba las manos.
-Te crees mucho ¿verdad Ethan?, pues te vas a enterar.-Me dijo Duncan.-Alex llévalo a la sala y reúne a todos, para que vean como muere este infeliz, a lleva a Catherine o Rose, como quiera que se llame.
-¿Catherine esta aquí?-Pregunto Alex mirando para mi.
-Si, si esta, vete a los calabozos y llévala.
-Vale, ya voy.
Mientras dos guardias me llevaban a la sala, yo pensaba en que le haría Duncan, mi vida era lo de menos, lo que me importaba a mi era que hará con Catherine.
Llegamos a la sala, allí estaba Kate con Alex.
-¿Qué le van a ser?-Repetía mientras lloraba, e intenta acercarse a mi.
-Vamos a matar a tu amorcito.-Le contesto Duncan.
-Mátenme a mi, pero a él déjalo tranquilo por favor.
-Tiene agallas la tía, pero vamos a matarlo, a y dile tus ultimas palabras Ethan.
-Te quiero.
-Y yo.
En ese momento Duncan empezó su maniobra para matarme empezó a torturarme o algo así, mientras que Catherine hacia lo imposible para que Alex la soltase, a partir de ahí no recuerdo más nada.
(Contado por Catherine)No paraba de llorar, habían matado a Ethan, Alex intentaba consolarme.
-Para de llorar ya, por favor no me gusta verte tan triste.-Entonces me cogio la cara y me planto un beso.
-Alex para, ponte en mi lugar aunque sea por un segundo, acaban de matar al amor de mi vida.-Le dije mientras
apartaba la cara.
-Lo siento, Catherine, cuanto antes te olvides de él mejor, ¿no crees?
-No, no creo.
-Eres más testaruda, yo te quiero, dame una oportunidad por favor, voy a hacer que te olvides de él.
-No insistas, y déjame sola por favor.
Entonces se fue y a apareció Duncan.
-Hola ¿Cómo estas?-Dijo riéndose.
-Tu que crees, ,matas al hombre de mi vida y voy a estar feliz, tu eres un poquito subnormal ¿no?
-A ver si mides tu palabras.-Me contesto pegándome un cachetón.
-¿Tu eres tonto?-Entonces me dio otra bofetada.
-Cállate y ven.-Me ordeno mientras me cogio del brazo y me
llevaba a su habitación.-Acuestate.
-No, lo que me faltaba a mi.-Acto seguido me empujo a la cama, se puso encima de mí y empezó a besarme yo intentaba soltarme de él y me pegó una bofetada, en ese momento entro Alex.
-Suéltala.
-Lárgate Alexander.
-No me pienso ir hasta que la sueltes.
-Otro que quiere morir, al igual que Ethan.-
-No es que quiera morir, pero no voy a dejar que abuses de Catherine.-Le enfrento él.
-A ver demonio de quinta, ¿todavía no te has enterado de que el que manda soy yo?-En ese momento Alex se acercó sigilosamente hacia donde estaba yo, me agarro y me llevo con él.-Guerdias.-Gritaba Duncan.
-¿A dónde vamos?-Le pregunte mientras corríamos.
-No lo sé, todas las puertas están con guardias y seguro que aquel habrá puesto sobre aviso.
-¿Tu no tienes poderes?-Pregunte haciéndome la lista.
-Si, pero olomejor Duncan me los quita, así que rápido agarrate a mi y piensa en positivo.-Cerré los ojos y cuando los abrí ya estábamos a fuera.
-¿A dónde piensas ir ahora?-Me preguntó Alex.
-Quiero irme a mi casa, ¿tu me ayudarías a ir?
-Si, claro.
Uso el truco otra vez de abrir y cerrar los ojos y allí estábamos.
-Gracias por todo.-Me despedí.-Espero que nos volvamos a ver.
-Nos vamos a ver antes de lo que tu crees.-Murmuro.
-¿Qué?
-Nada, que te quiero, y cuídate.-En ese momento me acerqué a él le di un abrazo y un bezo en la boca, cuando lo besé me parecido ver a un chico parecido a Ethan a lo lejos.-¿Y esto?
-Por nada, adiós.-Le contesté.
-Toqué en mi casa y mi madre abrió la puerta.
-¿Kate?
-Si mamá soy yo.
-¿Qué haces tu aquí después de un mes por lo menos?
-Bueno… es que .
-Lárgate.-Me contesto mi madre en su cara se veía que no lo hacía a posta.
-Pero mamá.
-Ya van dos veces que te escapas.
-La primera me secuestrarón.
-Claro hija, y yo soy tonta.
-Mamá, por favor no tengo a donde ir.
-¿Te fuiste con ese chico con el que estabas últimamente?
-Si, pero…
-Pero nada, como tu padre te vea te mata, y al lo despedaza.
-Siempre has estado con Nicolás, y llega este y lo dejaste de lado.
-Mamá Nick, sigue siendo mi mejor amigo.
-Todavía no te has dado cuenta de que el no te ve como una amiga si no como algo más que una simple amiguita.
-¿Me estas queriendo decir que Nick esta enamorado de mi?
-Si, desde que sois pequeños, ha estado coladito por ti hija.
-Lo siento, por favor mamá, no tengo a donde ir.
-¿Y Ethan o como quiera que se llame?
-E…
-E, ¿Qué?
-Nada mamá.
-Pasa, y como te vuelvas a escapar olvídate de que tienes padres familia, amigos o cualquier cosa porque no te vamos a ayudar.
-Vale mamá.-Subí a mi habitación y me tumbe en la cama.
-Hola preciosa.-Esa voz dulce y a la vez varonil, me resultaba familiar.
-¿Ethan?, ¿pero tu no estabas muerto?-Pregunte tartamudeando.
-No.
-La cara se me puso pálida y mis labios de rosa se convirtieron en color lila, y los ojos se me cerrarón.
No sabéis como siento haber involucrado a Catherine en mis cosas, desde que la vi sabía que tenia algo especial, no era su pelo, ni sus ojos, ni tan maravillosa belleza, era su gran corazón, en verdad es igualita a Rose.

En cuanto termine hablar con Kate subí a mi habitación y de la impotencia tan grande que sentía por no poder sacarla de allí, le pegué un puñetazo al espejo, entonces apareció Duncan.
-Hola, ¿estas enfadado?-Pregunto con tono burlativo.
-Si, y mucho, ¿Por qué?
-Oh, que miedo el demonio esta enfadado.-Cuando dijo eso lo cogi por lo que quiera que llevase y le fui a pegar un puñetazo.
-Atrévete a pegarme y mueres.-Me amenazo.
-No lo hagas Ethan.-Grito Alex, mientras me agarraba las manos.
-Te crees mucho ¿verdad Ethan?, pues te vas a enterar.-Me dijo Duncan.-Alex llévalo a la sala y reúne a todos, para que vean como muere este infeliz, a lleva a Catherine o Rose, como quiera que se llame.
-¿Catherine esta aquí?-Pregunto Alex mirando para mi.
-Si, si esta, vete a los calabozos y llévala.
-Vale, ya voy.
Mientras dos guardias me llevaban a la sala, yo pensaba en que le haría Duncan, mi vida era lo de menos, lo que me importaba a mi era que hará con Catherine.
Llegamos a la sala, allí estaba Kate con Alex.
-¿Qué le van a ser?-Repetía mientras lloraba, e intenta acercarse a mi.
-Vamos a matar a tu amorcito.-Le contesto Duncan.
-Mátenme a mi, pero a él déjalo tranquilo por favor.
-Tiene agallas la tía, pero vamos a matarlo, a y dile tus ultimas palabras Ethan.
-Te quiero.
-Y yo.
En ese momento Duncan empezó su maniobra para matarme empezó a torturarme o algo así, mientras que Catherine hacia lo imposible para que Alex la soltase, a partir de ahí no recuerdo mas nada.
(Contado por Catherine)
No paraba de llorar, habían matado a Ethan, Alex intentaba consolarme.
-Para de llorar ya, por favor no me gusta verte tan triste.-Entonces me cogio la cara y me planto un beso.
-Alex para, ponte en mi lugar aunque sea por un segundo, acaban de matar al amor de mi vida.-Le dije mientras apartaba la cara.
-Lo siento, Catherine, cuanto antes te olvides de él mejor, ¿no crees?
-No, no creo.
-Eres más testaruda, yo te quiero, dame una oportunidad por favor, voy a hacer que te olvides de él.
-No insistas, y déjame sola por favor.
Entonces se fue y a apareció Duncan.
-Hola ¿Cómo estas?-Dijo riéndose.
-Tu que crees, ,matas al hombre de mi vida y voy a estar feliz, tu eres un poquito subnormal ¿no?
-A ver si mides tu palabras.-Me contesto pegándome un cachetón.
-¿Tu eres tonto?-Entonces me dio otra bofetada.
-Cállate y ven.-Me ordeno mientras me cogio del brazo y me llevaba a su habitación.-Acuestate.
-No, lo que me faltaba a mi.-Acto seguido me empujo a la cama, se puso encima de mí y empezó a besarme yo intentaba soltarme de él y me pegó una bofetada, en ese momento entro Alex.
-Suéltala.
-Lárgate Alexander.
-No me pienso ir hasta que la sueltes.
-Otro que quiere morir, al igual que Ethan.

-No es que quiera morir, pero no voy a dejar que abuses de Catherine.-Le enfrento él.
-A ver demonio de quinta, ¿todavía no te has enterado de que el que manda soy yo?-En ese momento Alex se acercó sigilosamente hacia donde estaba yo, me agarro y me llevo con él.-Guardias.-Gritaba Duncan.
-¿A dónde vamos?-Le pregunte mientras corríamos.
-No lo sé, todas las puertas están con guardias y seguro que aquel habrá puesto sobre aviso.
-¿Tu no tienes poderes?-Pregunte haciéndome la lista.
-Si, pero olomejor Duncan me los quita, así que rápido agarrate a mi y piensa en positivo.-Cerré los ojos y cuando los abrí ya estábamos a fuera.
-¿A dónde piensas ir ahora?-Me preguntó Alex.
-Quiero irme a mi casa, ¿tu me ayudarías a ir?
-Si, claro.
Uso el truco otra vez de abrir y cerrar los ojos y allí estábamos.
-Gracias por todo.-Me despedí.-Espero que nos volvamos a ver.
-Nos vamos a ver antes de lo que tu crees.-Murmuro.
-¿Qué?
-Nada, que te quiero, y cuídate.-En ese momento me acerqué a él le di un abrazo y un bezo en la boca, cuando lo besé me parecido ver a un chico parecido a Ethan a lo lejos.-¿Y esto?
-Por nada, adiós.-Le contesté.
-Toqué en mi casa y mi madre abrió la puerta.
-¿Kate?
-Si mamá soy yo.
-¿Qué haces tu aquí después de un mes por lo menos?
-Bueno… es que .
-Lárgate.-Me contesto mi madre en su cara se veía que no lo hacía a posta.
-Pero mamá.
-Ya van dos veces que te escapas.
-La primera me secuestrarón.
-Claro hija, y yo soy tonta.
-Mamá, por favor no tengo a donde ir.
-¿Te fuiste con ese chico con el que estabas últimamente?
-Si, pero…
-Pero nada, como tu padre te vea te mata, y al lo despedaza.
-Siempre has estado con Nicolás, y llega este y lo dejaste de lado.
-Mamá Nick, sigue siendo mi mejor amigo.
-Todavía no te has dado cuenta de que el no te ve como una amiga si no como algo más que una simple amiguita.
-¿Me estas queriendo decir que Nick esta enamorado de mi?
-Si, desde que sois pequeños, ha estado coladito por ti hija.
-Lo siento, por favor mamá, no tengo a donde ir.
-¿Y Ethan o como quiera que se llame?
-E…
-E, ¿Qué?
-Nada mamá.
-Pasa, y como te vuelvas a escapar olvídate de que tienes padres familia, amigos o cualquier cosa porque no te vamos a ayudar.
-Vale mamá.-Subí a mi habitación y me tumbe en la cama.
-Hola preciosa.-Esa voz dulce y a la vez varonil, me resultaba familiar.
-¿Ethan?, ¿pero tu no estabas muerto?-Pregunte tartamudeando.
-No.
-La cara se me puso pálida y mis labios de rosa se convirtieron en color lila, y los ojos se me cerrarón.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Cap 9 y 10 de Dark Mountain

¡Hola! Bueno ya he vuelto de mi , como decirlo, "tiempo de reflexión". Sé que no tiene perdón no subir pero, entendedme tengo una vida. No os molesto más, disfrutad del capítulo y comentad. Miles de besos.
..................
Cap. 9 Llegadas
Esa mañana brillaba un sol  resplandeciente.
Amanecimos abrazados, mi cabeza descansaba sobre su pecho y  para mi esta noche me había sabido a gloria.
Sentía su cálido rostro pegado al mío. Me aferraba a él , pensando estúpidamente que se desvanecería cómo todo lo que amo.
-Buenos días-musitó
-Buenos días- imité yo.
Cambió de posición de manera que yo me quedara debajo, pero sin aplastarme. Me besó.
-Deberiamos ir a desayunar ¿no crees?- comencé yo
-Puede- completó él mientras besaba mi cuello- eres exquisita Violet.
Me sonrojé notablemente.
Tocaron en la puerta.
-¿Si?- pregunté fingiendo estar acabada de despertar.
-Señorita Rossini su madre dice que su hermano llegará en pocos minutos y que quiere  que esté abajo cuando eso ocurra- me informó una sirvienta.
-Muy bien allí estaré- Angelo me miro y me besó por última vez. Luego saltó por mi ventana
-Estás loco Priotto- le acusé
-Por ti Rossini- dijo él antes de echar a andar. Me hizo sonrojarme otra vez.
Me arreglé el maquillaje y salí de mi cuarto. Me encontré con la estúpida de Alda
-Buenos dias Violet. Una pregunta ¿Qué hacia Angelo en tu cuarto? -Me tuvo que fastidiar mi buen humor
-Pues...pues- a ver que trola le metía a esta ahora-en la noche yo me puse a gritar y entró y como estaba muy cansado se quedó dormido en el suelo- Dios santo que mal miento
-¿Si?-espetó no muy convencida.
-Absolutamente
-Eso espero porque sabes lo que te pasará. Oye ¿tu hermano  es apuesto?
-Si, pero no te acerques a él ¿comprendido?
-Querida ¿de veras crees que lo que tu digas me importa?
-Yo solo te aviso-amenacé falsamente. 
-Adios-se despidió  y se marchó contoneandose.
Cap 10  ¿Quién es esa? (Marcus)
-Cochero ¿queda mucho para llegar a la mansión Davini?- espeté
-Casi nada señorito Rossini.
-Bien, no estoy de humor para  tantas esperas- concluí
Llegué a ese horrible lugar. Bueno, no horrible ya que era una mansión espléndida, pero el motivo de que yo esté aqui es porque mi padre ha sido asesinado y, no es plato de buen gusto  para mi la verdad.
Otro carruaje aparcó en la entrada. De él, bajaron una niña pequeña muy bonita, con los ojos azulados y el pelo lleno de tirabuzones y... el más precioso de los monumentos. Un chica, que rondaría mi edad con labios carnosos pero delicados, la mejor sonrisa que habia visto en mi vida y el pelo del mismo color y aspecto de la pequeña.
Parecía sacada de un cuento de hadas,con sus ojos verdosos y  piel pálida. Sencillamente abrumadora.
-¿Quiere que la ayude con eso señorita?-pregunté usando mis tácticas de galán.
-Puedo yo sola gracias. Además mi hermano llegará de inmediato, él me ayudará, gracias de todas formas- y me dedicó una cálida sonrisa. Tenía una voz fina, algo aguda pero adecuada a su edad.
-¡Marcus! ¿No llegabas más tarde?- me llamó mi hermana. Me volteé a  verla.
-¡Hola pequeña! Me adelanté, no podía esperar a veros a ti y a madre- corrió hacia mi cómo solía hacer  al volver de mis largos viajes.
-Te extrañé muchisimo grandullón- susurró
-Yo también Violet , Pero... ¡deja que te vea! ¡Estás guapisima! Hasta creo que has crecido
-Si claro- dijo modesta.
-Violet- llamó una voz masculina a mi hermana. De respuesta ella se sonrojó  y yo fruncí el ceño.
-¿Qué ocurre Angelo?
-Ven que te quiero presentar a mis hermanas-respondió él.
-Ah qué bien asi te presento a mi hermano también- expuso ella.
Nos acercamos un poco al chico y sus hermanas y... ¡Sorpresa! la chica y la niña pequeña de antes resultaron  ser las hermanas de Angelo.
-Violet- comenzó él- Estas son mis hermanas Bianca- señalando a la pequeña la cual dió una reverencia- y Aurora- concluyó señalando a la mayor y más guapa
-Encantada. Y Angelo este es mi hermano Marcus-dijo mi hermana.
-Encantadas- proclamaron  las hermanas y yo les besé las manos
-Encantado- expresó él y nos dimos un apretón de manos.
-Marcus, vamos que te voy a enseñar la casa y por supuesto tu cuarto- me instó mi hermanita.
-Claro vamos- accedí mientras no quitaba los ojos de Aurora y ella sonreía tímidamente.
 -La casa es preciosa, muy grande. Las habitaciones espaciosas y luminosas.  Está- señaló- es la mia , la de la derecha de Bruno  y la de la izquierda la de Angelo.
-¿Quién es Bruno?- curioseé
-El joven hijo de los Davini. A lo que ibamos- cambió de tema- la de al lado de Bruno es de Alda- un toque de repulsión en la voz de mi hermana al pronunciar ese nombre- La tuya estará  enfrente  a la de Aurora, que  está allí- indicó un cuarto .- y a tu derecha  la de la pequeña Bianca. ¿entendido?
-Se me ha hecho un revoltijo la mente pero si, lo comprendí. Y ¿Por qué te mandaron  a ti a enseñarme?
-Porque como eres mi hermano quise hacerme  cargo de todo lo que se refiera a ti y tu llegada.- un poco de silencio y una cara poco convencida por mi parte- ¡Es broma! Madre me dió instrucciones esta mañana y me  tuve que aprender todo esto  en un abrir y cerrar de ojos, bueno hermano te dejo para que te instales.
-Gracias pequeña
-Ahora ve a tu cuarto- ordenó
-Si mi señora- y me fuí imitando la marcha militar mientras oía las melodiosas risillas de mi hermanita.
El cuarto era bastante bonito. Nero y de madera . La cama era muy confortable tanto que me eché una pequeña siesta después del largo viaje.
-Marcus- me llamaba mi madre con voz dulce pero yo me hacía el dormido-¡Marcus Rossini Pompozzi! - gritó y yo dí un respingo- Vamos a cenar hijito mio- volvió  a esa empalagosa voz.
-Me cambio y bajo madre- informé
-Fabuloso
Me vestí con rapidez y bajé las escalinatas.
Me esperaban un señor que presidía  la mesa a su derecha una señora y a su izquierda un chico de unos dieciseis años. Mi madre y hermana estaban al lado de Angelo y sus hermanas. Otra chica que me miraba seductoramente  y a su lado tenía a un pequeño niño . Enfrente a ellos estaban los que suponía yo que serían sus padres.
-Señores y señoritos este es mi hijo Marcus-habló mi madre para luego presentarme a todos los presentes, ese dia acabaría con un buen dolor de cabeza. Demasiada información en poco tiempo.
"Encantado" , "un placer" repetía una y otra vez. Me resulta odioso  que me presenten a mucha gente a la vez.
-Si me dispensan me retiro a mi cuarto- anunció mi hermana
-Lo mismo haré yo- dijeron los hermanos Priotto a la vez.
-Os acompaño- "con tal de zafarme de aguantar más cháchara" pensé
 Todos subimos las escalinatas y entramos cada uno en su cuarto. Tenía  la mente revuelta. Caí  pesadamente en mi nueva cama me acurruqué y dormí pensando en una táctica para conquistar a Aurora.
By: Black Girls

martes, 6 de septiembre de 2011

Sirio (Cap. 7)

Cap. 7 Eres de lo peor.
-Imaginaba, bueno no, soñaba con que me dieras un buen abrazo.
-Ya se lo que eres.
-¿Qué dices Kate?
-A ver Alex que se que eres un demonio y solo me quieres joder, y no me llames Kate, para ti soy Catherine.
-Si, soy un demonio, al igual que Ethan.-Me respondió.
-¿Pero como te atreves a venir y mentirme diciéndome eso?
-No es ninguna mentira, para que voy a querer mentirte.
-Porque no os soportáis el uno al otro. ¿Puede ser?-Pregunte sarcásticamente.
-A ver, ¿sabes?, si no me crees, me da igual.
-Bueno pues lárgate que para luego es tarde.
Cuando se marcho, Michelle y yo comimos, y después nos acostamos.
Era por la mañana y sentí el ruido de la puerta, seguro era Ethan, pero eso no era lo peor.
-Ethan, ¿estas borracho?
-Yo no estoy borracho.-Me contesto riéndose y cayéndose para los lados.-Ah y por la noche me tienes que acompañar a un sitio, ahora vístete para ir al insti.
-No te voy a dejar ir así.
-¿Y quien te ha dicho que yo vaya a ir?
Me vestí, cogí a Michelle y nos fuimos, ella y yo solas.
El día había sido un gran aburrimiento llegue a casa y Ethan me dijo que me vistiese. Una vez vestida baje.
-¿A dónde vamos?
-A un sitio, es una sorpresa no te puedo decir.
-No se lo hagas.-Le repetía Michelle mientras lloraba.
-¿Hacerme que?
-Nada, no le hagas caso.
Llegamos a una gran casa situada en Luisiana.
-¿Qué hacemos aquí?
-Calla y entra.
Cuando entre había mucha gente con los ojos puestos en nosotros.
-¿Me vas a decir de una vez que hacemos aquí?-Le susurre.
-Amárrenla.-Grito un hombre de unos 40 o 50 años.
Me cogieron dos hombres por las manos.
-Ethan diles que me suelten por favor.-Le gritaba yo llorando.
El no articulaba ni una solo palabra, yo solo pude contemplar como le salía una lágrima del ojo.
Me encerraron en una celda, yo no acababa de entender porque lo hizo. Pero en una de esas recordé lo que había dicho Alex, si soy un demonio, al igual que Ethan. ¿Seria él un demonio y no un Ángel?
-Hola.-Me habló Ethan con la cabeza agachada.
-Hola, ¿Cómo te atreves a decirme hola?
-Lo siento, enserio lo hago por tu bien.
-Eres de lo peor Ethan, de otro me lo esperaría, pero de ti, el hombre por cual deje toda mi vida y me escape con él, no me lo imaginaba, ni siquiera me pasaba por la cabeza que tu hicieras algo así.-Reproche mientras me salían algunas lágrimas.
-Entiéndeme….
-¿Y que va a ser lo próximo, me vas a matar o algo así por mi bien?-Le interrumpí.
-Vale, ya me voy, entiendo que no me quieras ni ver, pero antes déjame recordarte que pase lo que pase te quiero.
-De ti el te quiero, es como decirme te odio.
-Adiós.-Cuando dijo eso me dio un beso en la frente y se dio la vuelta antes que yo viera verle caer una lagrima del ojo.
-Espera, si me quieres sácame de aquí y cuéntame toda la verdad.
-Es que no puedo Catherine, si te saco te mataran, ¿o es que no lo entiendes?
-Ya no te puedo creer, ni quiero creerte, ¿y Michelle?
-Michelle esta bien no te preocupes.
-Vale, y ahora esfúmate.
Cuando desapareció, me puse a leer un rato, en una de las paginas del libro que había encontrado estaba la foto de una chica igual que yo si no estuviera vestida de otro siglo creería que es mi gemela o algo así, por detrás de la imagen ponía para Ethan. ¿Quién sería esta?
-Hola.-Me saludo el hombre que había mandado a que me encerrasen.
-¿Quién eres tu?
-¿Enserio que no te acuerdas?-Me pregunto mientras me acariciaba la cara.
-Si me acordara, ¿Por qué le iba a preguntar?-Le conteste mientras yo se la quitaba.
-Estas igual de guapa que siempre.
-Creo, que me estas confundiendo con alguien.
-Claro que no, no me olvidaría de tan maravilloso rostro Rose, ¿Aunque no me explico como estas viva?
-No me llamo Rose. Me llamo Catherine.
-Si tu lo dices hermosa.
-¿Te puedes ir?
-No se porque me llamas Rose, ni me importa, aunque en verdad si, pero lárgate ya.-Hable vulgarmente por primera vez.
-Sigues igual de rebelde que hace unos años.
-Adiós, volverás a ser mía por segunda vez, no te olvides.-Y desapareció de la nada.
¿Qué tenía la gente contra mi?
Paso la noche, había sido fría, por la mañana me levanta con una manta.-Buenos días.
-¿Quién es Rose?
-Nadie, no se de que me hablas.-Dijo guardando la compostura, en ese momento yo saque la foto de aquel libro.-Catherine no quiero hablar de eso.
-Tu nunca quieres hablar de nada.
-A ver…-Dijo mientras se armaba de fuerzas para poder continuar.-Rose era la esposa de Duncan y Duncan es el hombre que mando a que te amarrasen, pero no se casaron porque ella lo quisiese, si no porque sus padres la obligaron, ella antes de casarse con él me amaba a mi, y cuando Duncan se dio cuenta del amor que nos profesábamos el uno
al otro, y que nos veíamos en secreto, decidió que debíamos de morir los dos, yo todavía era humano, al igual que Rose, pero Duncan decidió que yo viviese, por el resto de la eternidad, para recordarme todos los días de mi infernal vida a Rose y ahora que se da cuenta de que la olvide gracias a ti, y que encima eres un ángel, te quiere para él.
-Espera, espera, espera ¿Qué fue lo ultimo que dijiste?
-Que te quiere para él.
-Pues no le queda nada al tío.-Murmuré.
-¿Ya estas contenta?
-No, hasta que no salga de aquí no.
-No te conformas con nada.
-Vino a hablar el tío que no está encerrado.-Le respondí.
-¿Y porque se parece tanto a mi Rose?
-Pues porque, lo que creemos Samantha y yo es que Rose se reencarno en ti, para salvar al mundo y vengarse de Duncan.
-¿Y Samantha también es un demonio?
-Si.
-Se nota, como siga habiendo gente como en ella tan mala en el mundo se va a ser de vuestra existencia en menos de lo que canta un gallo.
-Si tu lo dices Catherine.
-Venga lárgate ya.
Y se fue.
-¿Qué haces tu aquí?
-Pues venirte a ver, ¿o es que no te alegra?
-No, la verdad.
-Si quieres me voy.
-Si Ethan mejor vete.
Se fue, y después de un rato volvió a aparecer.
-Hola hermosa.
-¿Qué haces tu otra vez aquí?
-¿Eh?
-No te hagas el que no sabe de que le hablo.
-Pero, pero…
-Pero nada, lárgate.-Le corte.
-Se nota que sigues enfadada.
-¿Y Michelle?-Cambie de tema.
-Ella esta bien, y no me intentes distraer.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Sirio (Cap.6)

Cap.6 ¿Por qué tanto misterio?
-Aquí.
-Mentiroso, sabes que te acabo sentir llegar.
-Es que acabo de llegar de correr.
-Sabes no te creo, ¿Qué escondes?
-Nada.
-Mentiroso.-Eso no había salido de mi boca.
-Michelle cállate y lárgate para arriba.-Le ordenó.
-Michelle dime la verdad anda.-Le rogué.
-Somos…
-¿Qué son?
-Hermanastros.-Respondió, no daba crédito a lo que escuchaba que importaba eso ahora.
-Ah, no lo sabia.-fue lo primero que me paso por la cabeza.
-Venga Ethan dime en donde andabas.
-Tuve que ir a un sitio.
-Dime que sitio.-Le ordene.
-A ver, no se como explicártelo, todo es muy difícil de explicar y no se por donde empezar.
-Por el principio.
-A ver eres un ángel y yo también tengo 110 años y voy a vivir toda la eternidad al igual que tu.
-¿Eh?-estaba a punto de darme algo.-¿No te puedes inventar algo más creíble?
-Es la verdad, si quieres pregúntaselo a Michelle.
-A ver demuéstrame que soy un ángel y que tu lo eres.
-Tienes una mancha de nacimiento junto al final de la espalda, casi empezando el culo.
-Si pero eso se puede saber fácilmente.
-Yo tengo una igual, ¿Cómo crees que la carta que te hice llego a tu habitación?, fui yo tenemos poderes, ¿te acuerdas cuando se te quemo el trabajo de plástica?, cuando eras pequeña.
-Si.
-Pues fuiste tu sin darte cuenta.
-Ah, ¿supuestamente que poderes tengo?
-Pues varios, tienes el de fuego, el de leer el pensamiento a veces , mucha fuerza y trasladarte de un sitio a otro.
-Y como puedo hacer para leer el pensamiento.
-Pero primero antes de entregarte tus poderes tenemos que ir a Georgia, allí están los Sirios los dioses del mundo, por ahora.
-¿Cómo que por ahora?
-Si por ahora porque los demonios, quieren hacerse con el mundo.
Yo era un ángel, no me lo podía creer.
-¿Y quienes son los demonios?
-Alex Shepherd, es un demonio y esta contigo por que te quiere joder.
-Ósea, que me estoy, volviendo loca.
-Viste, te dije que no lo ibas a entender.
-¿Cuándo me lo pensabas decir?
-Algún día.
-Los padres de Alex son los reyes de los demonios, y tu eres la elegida para defendernos.
-¿Yo?, ni loca, no se me ni defender yo voy a defender a el mundo entero de unos demonios.
-Catherine, si eres la elegida es por algo.
-Te quiero, y en estos momentos e de confesarte que me va a dar algo.-Demonios, ángeles, ¿pero que es esto?
-Kate, confía en mi, el mundo esta en tus manos.
-Pero hombre no me digas eso.-Deje caer.
-Tu sabes que te quiero ¿verdad?-Me pregunto, mientras me agarraba la espalda y me acercaba a él.
-No se, se supone.-Entonces nos empezamos a besar.
La verdad, no quería que me soltase.
-Prepárate que llegaremos tarde al instituto.-Corto.
-Como voy a ir si no tengo ropa toda esta en Seattle.
-Pues, te doy dinero y te vas de compras.
-No, no voy a coger tu dinero.
-A ver Catherine cojéelo yo tengo más, no te preocupes.
-Bueno vale.-Dije mientras agachaba la cabeza.-¿Quieres que le compre algo a Michelle?
-No, no hace falta pero si quieres, vale. Bueno adiós que se me hace tarde para llevar a Michelle y para ir yo.
Me pase el día de compras, cuando llegue por la noche Samantha estaba allí.
-Hola.-Me saludo ella.
-Hola, ¿Ethan podemos hablar?
-Si, claro.
En cuanto subimos las escaleras y entramos en la habitación le pregunte:
-¿Qué hace ella aquí?
-Nada, solo estábamos hablando.
-¿De que si se puede saber?
-Sobre lo bien que lo pasábamos cuando de pequeños íbamos a las cenas de los d…
-¿Los que ?
-Nada, no me hagas caso.
-No se, porque presiento que se traen algo entre manos, y que no es algo bueno.
-Haber Catherine, Samantha y yo somos muy buenos amigos desde pequeños.
-Si, pero…
-Déjalo Kate, me voy que me esta esperando, ah… a lo mejor después me voy.
-¿A dónde?
-Cosas mías.
-Ultimamente estas muy raro.
-Pasa de mi.
Cuando me dijo eso me quede asombrada, abrió la puerta, bajo las escaleras, cogio a Samantha de la mano y se largaron.
-¿Qué vamos a cenar?-Pregunto Michelle, mientras miraba para mi.
-¿Qué te parece una pizza?
-Bueno…, vale.-Respondió sacando una sonrisa.-Mi hermano te quiere.
-Ya lo se, ¿Por qué lo dices?
-Porque les oí hablando.
-Michelle, tu hermano esta muy raro, y me estoy preocupando.-En ese momento tocaron el timbre.-¿Quién será?
-No se, voy a ver.
-No, ya voy yo.
Cuando abrí la puerta era quien menos me esperaba.
-Hola.
-Hola, ¿Qué haces aquí?

viernes, 2 de septiembre de 2011

Autora de Dark Mountain

Hola lectores/as
 Siento no haber subido caps, pero es que  he estado algo falta de inspiración y también un poco ocupada.
Pero ya he vuelto. Y subiré os lo prometo.
También me gustaría pediros un favorcito (pequeñito) ¡Comentad por favor!
Para nosotras que nos pongais un coment es un orgullo, asi que si no es demasiada molestia... comentadnos.
Sin más me despido.
 By: Adriana Black Girl

miércoles, 31 de agosto de 2011

Sirio Cap 6.

Cap.6 ¿Por qué tanto misterio?
-Aquí.
-Mentiroso, sabes que te acabo sentir llegar.
-Es que acabo de llegar de correr.
-Sabes no te creo, ¿Qué escondes?
-Nada.
-Mentiroso.-Eso no había salido de mi boca.
-Michelle cállate y lárgate para arriba.-Le ordenó.
-Michelle dime la verdad anda.-Le rogué.
-Somos…
-¿Qué son?
-Hermanastros.-Respondió, no daba crédito a lo que escuchaba que importaba eso ahora.
-Ah, no lo sabia.-fue lo primero que me paso por la cabeza.
-Venga Ethan dime en donde andabas.
-Tuve que ir a un sitio.
-Dime que sitio.-Le ordene.
-A ver, no se como explicártelo, todo es muy difícil de explicar y no se por donde empezar.
-Por el principio.
-A ver eres un ángel y yo también tengo 110 años y voy a vivir toda la eternidad al igual que tu.
-¿Eh?-estaba a punto de darme algo.-¿No te puedes inventar algo más creíble?
-Es la verdad, si quieres pregúntaselo a Michelle.
-A ver demuéstrame que soy un ángel y que tu lo eres.
-Tienes una mancha de nacimiento junto al final de la espalda, casi empezando el culo.
-Si pero eso se puede saber fácilmente.
-Yo tengo una igual, ¿Cómo crees que la carta que te hice llego a tu habitación?, fui yo tenemos poderes, ¿te acuerdas cuando se te quemo el trabajo de plástica?, cuando eras pequeña.
-Si.
-Pues fuiste tu sin darte cuenta.
-Ah, ¿supuestamente que poderes tengo?
-Pues varios, tienes el de fuego, el de leer el pensamiento a veces , mucha fuerza y trasladarte de un sitio a otro.
-Y como puedo hacer para leer el pensamiento.
-Pero primero antes de entregarte tus poderes tenemos que ir a Georgia, allí están los Sirios los dioses del mundo, por ahora.
-¿Cómo que por ahora?
-Si por ahora porque los demonios, quieren hacerse con el mundo.
Yo era un ángel, no me lo podía creer.
-¿Y quienes son los demonios?
-Alex Shepherd, es un demonio y esta contigo por que te quiere joder.
-Ósea, que me estoy, volviendo loca.
-Viste, te dije que no lo ibas a entender.
-¿Cuándo me lo pensabas decir?
-Algún día.
-Los padres de Alex son los reyes de los demonios, y tu eres la elegida para defendernos.
-¿Yo?, ni loca, no se me ni defender yo voy a defender a el mundo entero de unos demonios.
-Catherine, si eres la elegida es por algo.
-Te quiero, y en estos momentos e de confesarte que me va a dar algo.-Demonios, ángeles, ¿pero que es esto?
-Kate, confía en mi, el mundo esta en tus manos.
-Pero hombre no me digas eso.-Deje caer.
-Tu sabes que te quiero ¿verdad?-Me pregunto, mientras me agarraba la espalda y me acercaba a él.
-No se, se supone.-Entonces nos empezamos a besar.
La verdad, no quería que me soltase.
-Prepárate que llegaremos tarde al instituto.-Corto.
-Como voy a ir si no tengo ropa toda esta en Seattle.
-Pues, te doy dinero y te vas de compras.
-No, no voy a coger tu dinero.
-A ver Catherine cojéelo yo tengo más, no te preocupes.
-Bueno vale.-Dije mientras agachaba la cabeza.-¿Quieres que le compre algo a Michelle?
-No, no hace falta pero si quieres, vale. Bueno adiós que se me hace tarde para llevar a Michelle y para ir yo.
Me pase el día de compras, cuando llegue por la noche Samantha estaba allí.
-Hola.-Me saludo ella.
-Hola, ¿Ethan podemos hablar?
-Si, claro.
En cuanto subimos las escaleras y entramos en la habitación le pregunte:
-¿Qué hace ella aquí?
-Nada, solo estábamos hablando.
-¿De que si se puede saber?
-Sobre lo bien que lo pasábamos cuando de pequeños íbamos a las cenas de los d…
-¿Los que ?
-Nada, no me hagas caso.
-No se, porque presiento que se traen algo entre manos, y que no es algo bueno.
-Haber Catherine, Samantha y yo somos muy buenos amigos desde pequeños.
-Si, pero…
-Déjalo Kate, me voy que me esta esperando, ah… a lo mejor después me voy.
-¿A dónde?
-Cosas mías.
-Ultimamente estas muy raro.
-Pasa de mi.
Cuando me dijo eso me quede asombrada, abrió la puerta, bajo las escaleras, cogio a Samantha de la mano y se largaron.
-¿Qué vamos a cenar?-Pregunto Michelle, mientras miraba para mi.
-¿Qué te parece una pizza?
-Bueno…, vale.-Respondió sacando una sonrisa.-Mi hermano te quiere.
-Ya lo se, ¿Por qué lo dices?
-Porque les oí hablando.
-Michelle, tu hermano esta muy raro, y me estoy preocupando.-En ese momento tocaron el timbre.-¿Quién será?
-No se, voy a ver.
-No, ya voy yo.
Cuando abrí la puerta era quien menos me esperaba.
-Hola.
-Hola, ¿Qué haces aquí?

lunes, 29 de agosto de 2011

Amigos/as!!

Chicos/a os agradeceriamos que les dijerais a vuestros amigos y amigas que se pasasen por el blog, comenten y lo siguiensen, muchas gracias de todo corazon(L), a y gracias por seguirnos.
By Black Girls.

domingo, 28 de agosto de 2011

Autora Sirio

Siento no haber publicado el siguiente Capitulo de Sirio pero es que e estado muy liada, lo siento, y gracias por seguirnos en nuestro blog.
By Alexandra Girls.

Wherever are you soul(Cap.4)

Cap.4 Soy una atrae problemas.
-Señorita- decía una de las sirvientas, Natalie- su madre dice que se vista para la cena con su prometido.
-Ag, vale, ya voy .
Me puse un vestido color crema con detalles dorados y recogí mis cabellos en un moño trenzado precioso.
Llegaba tarde, como siempre.
-Disculpadme señorito Watson por mi tardanza.
-No hay problema- añadió Diego.
-Cenemos.-Dijo mi padre.
-¿Qué te gusta hacer?-Me pregunto uno de mis prometidos “Diego”.
-Escaparme de mi casa, y vestirme de hombre.-En ese momento mi madre me pego una patada por debajo de la mesa.
-Siempre esta bromeando.-Dijo mi madre mientras sacaba una sonrisilla falsa.
-No madre no es una broma.-Volví a contestar.-Yo no tengo ganas de comer me voy a mis aposentos.
-No, hija tu te quedas aquí con el señor Watson.-Me ordeno mi padre.
-Padre por favor estoy muy cansada.
-Déjala ir Sebastian.-Dijo Diego antes de que mi padre articulase una sola palabra.
-Muchas gracias señorito Watson.
-Mañana nos veremos.
-Si, si como no - estaba impaciente en ir con mi otro prometido.
Una vez en mi habitación me empecé a besar con Gaspard , vi como se abría la puerta y allí estaba Diego.
-¿Se puede saber quien es este?-Me pregunto él mientras lo miraba con desprecio.
-Soy su prometido.-Contesto Gaspard, menudo lío.
-Eh… Diego ,Gaspard esta haciendo una broma, no se lo digas a mi padre.
-¿Qué estoy haciendo una broma?
-No sigas metiendo fuego, ahora te explico.-Le susurre.
-Watson promete que no se lo vas a decir, haré cualquier cosa.
-¿Cualquier cosa?
-Si, cualquier cosa.
-Pues esta noche ven a mi habitación.
-Ni loco, voy a dejar que valla, que su padre me mate no me importa.
-Cállate ya Gaspard y vete.-Le ordene.
-Como desees, pero cuidado con lo que haces.
-Cuando pases por esa puerta no sabrás lo que ella hará.
En ese momento Gaspard se acercó a Diego y le soltó un puñetazo.
-Ahora si que la fastidio voy a hablar con tu padre.-Mientras intentaba salir yo me ponía de rodillas y me agarre a su pie y me arrastraba.
-Hare lo que quieras.-rogué.
-¿Enserio?
-No, no lo hará.-contesto Gaspard.-No es tu furcia.
-Ni la tuya, aunque yo creo que si la has probado.
-¿Estas insinuando que no soy virgen?
-¿Y acaso lo eres?-Pregunto irónicamente Diego.
-Pues si.
-Vamos a dejar de hablar de su virginidad, porque esta claro que no la va a perder.
-A ver Angelina, si quieres que este viva, tendrás que hacer algo por mi y sabes perfectamente lo que es.
-No lo voy a hacer.-Y le guiñe el ojo.-¿Me dejan los dos que voy a dormir?
-Mañana vengo a buscarte.-Respondió Gaspard.
-Si, pero váyanse ya por favor.
En cuanto los dos cruzaron la puerta y Gaspard se dirigió a su habitación Diego fue hacia mis aposentos.
-Bien, ¿no hará falta que te diga que es lo que quiero? ¿verdad?-Me pregunto.
-Acuéstate, que ahora vengo.-Le respondí.
Me cambie de ropa y me tome unas cuantas copas, y cuando me dirigí hacia mi cama allí estaba él acostado esperándome. A la mañana siguiente, en cuanto Diego se despertó lo intente echar de mi habitación.
-Eres única, no se como no te conocí antes.-Dijo mientras se estiraba.
-Pues yo no puedo decir lo mismo.-Murmure mientras me salía una lagrima del ojo.
-¿Has dicho algo mi amor?
-No, nada, ahora mejor vete que puede vernos alguien.
En cuanto salio de mi habitación fui al baño corriendo y me empecé a duchar, en cuanto salí del baño Gaspard estaba allí esperándome.
-¿Me ayudas a ponerme el corsé?-Le pregunte.
-¿Y si te lo quito mejor?
-¿Sabes?, déjalo ya me lo pongo yo.
Me vestí y fui a desayunar me apresure hacia los establos ya que había oído los pasos del asqueroso de Diego, me siguió hasta los allí y me tiro al montón de paja que había.
-¿Qué haces?-Le preguntaba yo una y otra vez.
-Enserio no lo sabes. -Me empezó a rompe el vestido y yo empecé a gritar.
-Suéltala.-Le ordeno Gaspard.
Diego se levanto sigilosamente y saco su pistola.
-No le hagas nada por favor.-Le rogué.
-¿Por qué no he de hacerlo?
-Haz lo que quieras, mátame si te da la gana.
-Lo haré pero no antes sin que sepas lo que hizo la adorable Angelina, anoche se acostó conmigo, enserio en la cama es adorable.-En ese momento mis ojos se abrieron más que nunca.
-¿Es verdad eso Angelina?
-Gaspard todo tiene una explicación, deja que te lo explique.-Fui hacia donde estaba él y le empecé a besar.-Quita.-Aparto su cara.
-bueno,¿Qué ? ¿mato a dos pájaros de un tiro o de uno en uno?
-A mi me puedes matar ya.- Respondió Gaspard.
-Bueno no, prefiero que sufran, por no tenerse el uno al otro.
-Gaspard, ¿me perdonas?-Le pregunte en cuanto se fue Diego.
-Alejaos de mi Ramera.-Tenia toda la razón, me he acostado con dos hombres antes de casarme.
-Tenéis toda la razón, soy una vulgar ramera.- Salí corriendo hacia mis aposentos.
Tocaron el la puerta de mi habitación.
-¿Quién es?-Grite.
-Soy yo hija tu madre.
-¿Qué queréis?
-Pues antes que nada pasar.
-Vale entre, ¿cuales son los motivos ahora para molestarme?
-Tu padre va a ir de viaje a Londres y pensábamos si querías ir.
-No madre, mejor me quedo aquí a su lado.
-¿Por cierto?, ¿sabes quien dimitió?
-Madre sabe que no me gustan las absurdas mentiras que inventan.
-Bueno da igual, te lo digo, dimitió Gaspard.
-¿Qué?, no, dime que es mentira.
-No, es verdad, ¿y a ti que más te da?
-Me da, porque era mi amigo.
-Bueno que vuestro padre me esta esperando para almorzar y no comas tarde.
-Espere madre, dígale a padre que si me iré con él.
-¿Y ese cambio tan repentino?
-No se la verdad.
-Adiós, y acuérdate…
-No comas tarde.-Dijimos las dos a la vez mientras soltábamos una risilla.
By Black Girls.